Porque Vianco somos todos!


Perdemos tanto callando!

... y nuestro lenguaje, el que a veces vendemos, se hace mudo entre falsas palabras y a veces grita tanto ese silencio... cuántos no quisieran hablar, gritar las injusticias, condenar con una enfurecida palabra, los abusos, lo inmoral; pero no, no pueden...

Y de nosotros qué? Esperan el silencio complaciente o la defensa a raja tablas como saben hacerla aquellos a quienes poco duele nuestra carrera, ésta a la que amamos y por la que respiramos...?

Elevo mi voz en apoyo a Vianco Martínez, a quien conocí en un encuentro taller de Copresida, en Constanza; historia que, aunque en tiempos disímiles, comparto con el periodista Alexéi Tellerías, que también le conoció en un evento similar y con quien además comparto lo que relata en su blog Catarsis, http://catarsisdiaria.wordpress.com/2008/09/22/vianco-me-llamo-ese-dia/ relativo al abuso cometido contra el periodista y escritor Vianco Martínez por los espalderos del empresario artístico Saymon Díaz, quienes lo agredieron y maltrataron cobardemente bajo el mísero resguardo de un poder adinerado y además lo sacaron a empujones del Teatro Nacional, momentos en que intentaba hacer su trabajo.

De esta burda agresión, como también la llamamos, hace casi un año, justo lo será el 23 de agosto, pero lo que realmente esperamos es que no se siga imponiendo por encima de los valores, de la verdad, de la justicia, el poder que otros ostentan y con lo cual pretenden arropar, mezquinamente, lo que ante la vista de todo un mundo, grita por no quedar trastornada, corroída, inútil, desecha, LA VERDAD!

Y la verdad debe ser verdad, solo verdad y no más que verdad.

A los que esperan que el olvido seque amargamente este agravio contra Vianco, quedarán frustrados en su espera... solo esperen.

A Vianco, que aunque poco, orgullosamente conozco, lo traspasé en sus adentros con sólo leer una de esas historias de camino, como bien les llama, que hizo llegar a mí y supe entonces cuán especial es... a Vianco le sobran amigos, que se sepa! le sobran también historias y han de quedar empañadas si nos arropa el fatal silencio... ha de morir la palabra, si nos arropa el silencio.

http://apoyemosavianco.blogspot.com/

Porque sí, porque Vianco somos todos.


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